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LA
ALCALDIA SOCIALISTA
DIALOGANDO CON EL ALCALDE DE UREÑA
Usualmente se piensa que para
ser político es suficiente el brillo intelectual. Yendo un poco más
allá, sin embargo, lo lógico sería una definición más acabada para
hablar entonces del Buen Político. Pero aun así, la carga subjetiva
de semejante rótulo conduce a conclusiones muy abstractas; de hecho,
la Real Academia, entre sus tantas acepciones nos dice que el
término se aplica “a quines rigen o aspiran regir los asuntos
públicos”, sin que promedie para ello la acreditación de titulo
alguno. De allí el famoso juicio del Libertador: “…tuvimos filósofos
por jefes: filantropía por legislación, dialéctica por táctica y
sofistas por soldados.” Los destinos públicos de Ureña, muy a pesar
de su importancia geoestratégica, jamás habían sido conducidos por
una persona de consistente formación académica. Nelson Becerra
Torres, su actual Alcalde, es Licenciado en Educación, egresado de
la Universidad de Los Andes, con 22 años en el ejercicio de la
Docencia y de filiación socialista. Se le conoce por su condición
genuinamente ureñense, su gran capacidad de trabajo y su bien
arraigada vocación de servicio público Está felizmente casado con la
también Licenciada en Educación, GLENDYS MORA en cuya unión han
procreado de 3 hijos, estudiantes de 16, 16 y 8 años,
respectivamente. Con este breve perfil, sin más preámbulos le
abordamos en su Despacho, congestionado por la numerosa presencia de
pueblo, procedente de todos los lugares del Municipio, movidos por
interés de hablar con el Alcalde.
-¿Cómo
explicar el Socialismo?-
-No es sencillo –responde-
Socialismo es ecuanimidad, justicia y equidad, en todos los órdenes
de la vida. Para entenderlo hoy tendríamos que revisar la evolución
de la Filosofía y el pensamiento político, desde los antiguos
griegos hasta Tomás Moro (1478-1535), pasando por la Revolución
Francesa (1789 y 1799), el Socialismo Utópico y pensadores como
Saint Simon ((1760-1825), pero no será sino a partir de Carlos Marx,
(1818-83) cuando el concepto comienza a ser revisado con rigor
científico, aun cuando ya se había originado un creciente número
“escuelas”, por llamarlas de algún modo, pretendiendo, cada una de
ellas, arrogarse la forma mágica de un “socialismo” que en las más
de las veces terminó por convertirse en estratagemas de la
burguesía, para detener los avances de la lucha obrera y campesina
por su liberación.
-¿Ha tenido
entonces muchos accidentes y una larga evolución?-
-¡Claro!, -exclama en
seguida-. Tenemos, por ejemplo, que el Socialismo Cristiano, surgido
entre 1830 y 1840, fue la barricada del feudalismo para oponerse a
los avances del capitalismo emergente que le amenazaba. En 1884
aparece en Inglaterra el famoso Socialismo Fabiano, un movimiento de
ultraderecha incorporado en 1900 al Partido Laborista Ingles, desde
luego, enemigo de todos los avances del pensamiento revolucionario
encarnado para la época en Lenin. Se recuerda también al Socialismo
Democrático, al Socialismo de Cátedra, el Ético, y el llamado
Socialismo Verdadero, éste último, una variante pequeño burguesa de
de los anteriores, aparecido en Alemania en 1840, todos ellos sin
consistencia de teoría revolucionaria alguna y por consiguiente,
destinados al fracaso. La fuente pues, del Socialismo Científico, se
encuentra en el Socialismo Utópico, gracias a los aportes teóricos,
filosóficos y científicos de Federico Engels y Carlos Marx, conforme
a lo cual la Sociedad se transforma por un proceso histórico,
dialéctico, revolucionario y de carácter inexorable.
-¿Y Cómo y
cuándo aparece el Socialismo del Siglo XXI?-
El entrevistado, que ha pasado
la mitad de su vida en el oficio de enseñar, se apresta a responder
y nos sorprende con un comentario que remata en una pregunta
inesperada:
-La Teoría Política es tan
dinámica como la sociedad misma, porque al fin y al cabo se nutre y
se rige por las leyes naturales que dan lugar a los cambios
permanentes en todos los órdenes de la vida. -¿Cómo pretender,
entonces, -se pregunta- que un Sistema de Representación, Filosófico
y Científico, destinado a construir el Orden de Justicia Social,
pueda permanecer estático, sin adecuación a los avances de la
historia?- Sería un absurdo -se responde a sí mismo-, agregando a
renglón seguido:
-Sólo la estolidez de una
oposición aberrada puede imaginar que el Socialismo del Siglo XXI es
un invento acomodaticio de Chávez para perpetuarse en el Poder. Eso
es parte de las grandes carencias que acusan los partidos
tradicionales en Venezuela; estructuras vacías, ancladas en el
pensamiento político y la retórica del siglo XIX, sin creatividad,
capacidad, ni cultura política suficiente para entender que, a la
par de las transformaciones científicas, tecnológicas y económicas
de la modernidad, se operan también profundos cambios en la
percepción de la realidad económica y social de los pueblos, cuyos
efectos impactan el pensamiento político, científico y
revolucionario.
Bajo ese ritmo de la dinámica
histórica el Socialismo Utópico fluyó hacia el Socialismo
Científico, y era de esperarse, en buena lógica, su adecuación a las
realidades del Siglo XXI. En efecto, Sobre esos conceptos,
absolutamente ajustados al rigor dialéctico del desarrollo histórico
del pensamiento político, el autor ruso A-V. Buzgalin, en 1996, y
más tarde, el año 2000, Heinz Dieterich, Sociólogo alemán (1943),
entre otros, interpretando a Marx, Engels y Lenin, desde posiciones
muy vanguardistas, formularon nuevos aportes al Socialismo, sobre
todo referidos a la metodología y praxis de su aplicación en
diferentes circunstancias de tiempo, modo y lugar, privilegiando las
regiones y los Estados progresistas, en un concepto estratégico
también muy novedoso.
De allí el Socialismo del
Siglo XXI, que no es otra cosa que el abordaje del problema de la
Revolución Socialista desde las realidades de un momento social
específico, incorporando nuestras propias experiencias en su diario
accionar, especialmente la inmensa riqueza de nuestro pensamiento
libertario encarnado en hombres de la talla intelectual, política y
militar de Simón Bolívar, San Martín, Juárez y Martí, entre otros. Y
éste es el origen del Proyecto Político que ahora, desde Venezuela,
comienza a estremecer la hegemonía de las clases dominantes en el
Poder político de nuestros pueblos. Chávez y la experiencia de la
Revolución Bolivariana han enriquecido, como nunca, la concepción
contemporánea del Socialismo, posibilitando su aplicación inmediata
en medio de las tormentas del capitalismo en crisis.
-.Alcalde,
-¿cómo se entiende lo de la Alcaldía Socialista?-
-El modelo estratégico de
nuestra Revolución se construye sobre las fortalezas del Poder
Popular. Las alcaldías de Venezuela deben comenzar por convertirse
en verdaderas herramientas de la lucha social, rompiendo viejos
paradigmas de la democracia burguesa. Bajo este nuevo esquema
político somos la primera Alcaldía Socialista del País, conducida
desde las propuestas, planes y proyectos que emanan de los Consejos
Comunales. En ese sentido, los Gobiernos Municipales, y más
específicamente las Alcaldías, deben permanecer íntegramente
comprometidos con la Revolución Bolivariana y los postulados
doctrinarios de nuestro Comandante Presidente de la República.
-¿Usted
suele decir que “estamos construyendo felicidad para todos”, eso,
-¿cómo se explica eso?-
Esa frase no es retórica. Con
ella, -y con los hechos-, en la práctica honramos la célebre
sentencia del Padre de la Patria, conforme a la cual, “El Sistema de
Gobierno más perfecto es aquel que produce la mayor suma de
felicidad posible, la mayor suma de seguridad social y la mayor suma
de estabilidad política…” Concluyendo la cita suena su teléfono. Lo
busca entre libros y carpetas que reposan sobre escritorio,
oportunidad que aprovechamos para interrumpirlo:
-Alcalde
–le decimos-, pero la gente quiere testimonios…
-Fíjese Usted, en el escaso
tiempo de nuestro desempeño en el ejercicio de la Alcaldía hemos
encarado la tragedia de numerosas familias que, por su condición de
pobreza, no disponían, por ejemplo, de una nevera, en un clima de
calor tan agobiante como el nuestro. -¿Cuál era la consecuencia?-,
bueno, que lo poco que podían conseguir para sobrevivir con sus
hijos, lo invertían en comida que luego se le perdía por falta de
refrigeración. Esa es, en gran parte, la situación de madres
humildes que obtienen el sustento lavando, planchando, o haciendo
pasteles para la venta. La gran mayoría de ellas lavan a mano, hacen
los pasteles en fogón de leña, o en viejas hornillas ya inservibles.
Nosotros, ¿qué hicimos?; sencillamente, apelando a un plan de
contingencia que nos ha permitido suministrar a muchas de esas
familias, esos artefactos que ahora son muy costosos en el mercado-.
-¿Pero eso
no se parece un poco a la vieja, y muy criticada práctica de los
partidos tradicionales?-
-Creo que será un juicio muy
injusto, y por lo tanto salido del contexto. Este es un aspecto
humano de la cuestión, muy diferente, por cierto, a aquella vieja
práctica de la demagogia burguesa, que le regalaba un saco de
cemento y una lamina de zinc a un pobre y le compraba la conciencia
para siempre…
Se detiene, piensa un rato,
como buscando lo medular del argumento y luego prosigue:
-Nuestro propósito es lograr
un estándar de vida que beneficie ampliamente los sectores
tradicionalmente excluidos. No se olvide Usted que hablamos de un
medio de sustento y artefactos absolutamente indispensable para la
vida diaria. El caso de la lámina de zinc y el saco de cemento, en
nuestro criterio, si tenía –y sigue teniendo- todas las
características de un acto irresponsable y demagógico, porque pasada
la campaña electoral los pobres tenían que esperar otras elecciones
para obtener otra lámina de zinc y otro saco de cemento. En
definitiva era tapar goteras, coger remiendos y seguir viviendo, de
por vida, en los ranchos de la “democracia”-

Foto. El Alcalde
y su Pueblo marchando por las Calles del Municipio
-Pero Usted
heredó una aguda crisis habitacional en el municipio, conformada,
precisamente, por los excluidos de siempre. ¿-Hay planes concretos
para resolver esa crisis?-
-Eso es parte, pero no es la
totalidad del problema, en cuyas causas concurren infinidad de
factores. Por lo pronto estamos concientes que el crecimiento
demográfico de Ureña desencadena innumerables problemas que afectan,
dramáticamente, la calidad de vida en la Región. Este problema es un
desafió que nos emplaza a soluciones rápidas, y ya hemos comenzado a
resolverlo, dotando las familias de terrenos y vivienda. En esa
dirección hemos dado ya pasos concretos y muy firmes, iniciando la
adjudicación de parcelas, (la primera entrega benefició mas de 800
familias). Todas ellas deberán acometer la construcción de los
inmuebles, mediante créditos para autoconstrucción de la comuna, con
la ayuda de nuestros equipos técnicos y maquinarias.
-A
propósito Alcalde, se difundido mucho la idea de las comunas, pero
en general, es poco lo que se sabe de ellas. Su opinión al respecto-
-Mire, créame que bajo esa
figura se va a levantar la nueva Venezuela, deslastrada de la
cultura del individualismo. Desde el punto de vista socialista, la
vecindad tiene que entenderse como una forma de vida compartida en
colectivo. En la concepción burguesa se construyen zonas
residenciales muy suntuosas, seguras y exclusivas, porque los ricos,
-que saben valorar la buena vida- tienen dinero para hacerlo. Pero
los ricos son autosufientes y al fin y al cabo, también
suficientemente egoístas como para vivir aislados en su mansiones o
palacios. Fíjese que ese no es el caso de la gente de clase media,
asalariados o profesionales. Para ellos el Proyecto de vida es
cuestión de azar. En contraste con las exclusivas zonas
residenciales, sus mansiones y palacios, va surgiendo el gran
negocio de los barrios pobres, precarios suburbios donde se hacinan
las familias, ya porque invaden o compran, a elevados costos, un
lote de terreno, o bien porque acudiendo a los mercaderes que
manejan el llamado “mercado inmobiliario”, toman en alquiler, bien
caro por cierto, una de las tantas casas de la oferta…
-¿Sugiere
eso que van a transformar en comunas los barrios y las zonas
residenciales?-
Mostrándonos fotos de las
familias beneficiadas con las adjudicación de los terrenos, y junto
con ellas una maqueta de lo que será este urbanismo bajo el novedoso
concepto de las comunas, tras una breve pausa vuelve sobre el tema:
-Pues bien, esa asimetría, o
contrastes tan acusados en los urbanismos del sistema capitalista,
son reflejo de una sociedad inhumana, fundada bajo los principios de
la competencia, el lucro y el éxito. Los pobres que fracasan en la
competencia no tienen éxito para atesorar riqueza. Ellos son, a la
postre, los pobladores de los barrios marginales, lugares sórdidos
donde no hay futuro y la existencia en hacinamiento es
infernal…Entonces la tarea consiste en urbanizar bajo un concepto
que no es el tradicional y mientras tanto, –afirma- avanzamos en la
humanización de los barrios que ya existen.
-¿Y la
Comuna, cómo va ser la Comuna- –insistimos-
-Bien, la Comuna atiende a una
concepción de principios que humanizan el urbanismo de modo
integral. Allí tanto la disposición y aprovechamiento del espacio,
como la construcción de los inmuebles, servicios, áreas verdes,
escuelas y demás, constituyen un escenario de convivencia para la
vida sana, en el sentido más amplio. En el concepto socialista, la
construcción de esos espacios es tarea inaplazable del Estado
Revolucionario. La vecindad es el gran laboratorio social – y le
reitero- es una forma de vida en colectivo, regida por valores que
nos son comunes, como la solidaridad, las sanas costumbres, el
respeto y reconocimiento del otro, el derecho a la privacidad, la
higiene, el ornato y la conservación del ambiente; el uso correcto
de los espacios públicos y su aprovechamiento productivo…Todo eso y
sus repercusiones en la calidad de vida, sólo podrá garantizarse
mediante la previa aplicación de de un régimen de convivencia, cuyas
normas deberán ser instituidas por los habitantes de la Comuna,
mediante consenso, y de obligado cumplimiento para todos.
En este estado, nuestro
entrevistado, muy cortésmente y visiblemente abrumado por los
compromisos, con dos o tres interrupciones de su Secretaria que muy
discretamente lo apremia, recordándole uno que otro de los tantos
asuntos pendientes en su Agenda, se pone de pie y nos extiende su
mano amiga, con lo que habríamos dado por terminada esta entrevista,
a no ser por su amable invitación a proseguirla, en otra oportunidad
y cuando las circunstancias lo permitan, proposición que aceptamos
de mucho agrado, no sólo por el cúmulo de interrogantes y temas que
han quedado en el tintero, sino porque además, la intuición nos dice
que este personaje de afable talante y conversación locuaz, ocupará,
sin duda, lugar importante en la historia de Ureña. Así nos
despedimos de nuestros amables lectores, no sin antes prometerles un
nuevo diálogo con el Burgomaestre de este terruño fronterizo ubicado
sobre suelo tachirense, en las postrimerías de nuestra amada
Venezuela.
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